En
el mercado se pueden encontrar diferentes materiales
capaces de absorber la energía que se genera al dejar
caer un producto al suelo, entre ellos:
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| 1. |
Espumas
de poliestireno expandido también
llamado porexpan o poliespan.
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| 2. |
Foam
de varios materiales y fabricantes, destacando
uno por diferencia en prestaciones como es el ethafoam(*).
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El embalaje técnico es aquel que proporciona
una protección total del producto teniendo
en cuenta diferentes factores. Pues bien, para saber elegir
entre todas las diferentes opciones: foam, ethafoam(*),
poliestireno expandido, comúnmente llamado poliespan,
BRAFIM aconseja seguir una metodología de
cálculo específica que considera los siguientes
aspectos:
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| 1. |
Peso del Producto. |
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| 2. |
Altura
de caída más probable durante su distribución
logística. |
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| 3. |
Fragilidad,
máxima desaceleración (máximo
golpe) que puede recibir un producto sin romperse. |
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| 4. |
Nº
caídas admisibles |
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| 5. |
Vibración
máxima admisible. |
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El objetivo es garantizar la máxima protección
con el mínimo volumen del material más adecuado.
Esto se consigue gracias al conocimiento y a la previsión
del comportamiento de los diferentes materiales plásticos
espumados, tales como: foam, ethafoam, poliespan o
poliestireno expandido, entre otros.
BRAFIM compara las diferentes prestaciones y elige
el mejor en cada caso. Se analiza, mediante pruebas de impacto
registradas, cual es el mejor material y en que diseño
se optimiza mejor el volumen del material a utilizar.
BRAFIM no se detiene en el simple problema
geométrico de colocar una pieza, más o menos
centrada, dentro de una caja. El objetivo es obtener un diseño
óptimo, esto es, mínimo volumen del material
más adecuado, sea poliestireno expandido o poliespan,
foam, ethafoam… y máxima protección al
producto.
(*) Trade Mark Dow Chemical |